En esta obra José Luis Sampedro hace un lúcido análisis de la estructura del subdesarrollo. Lo describe a través de un país imaginario Sudlandia (para aludir al hemisferio Sur, menos desarrollado y no a países concretos) en el que relata la llegada de uno de los expertos que cada año arriban a esas
tierras en misión de ayuda técnica.
Caracteriza al subdesarrollo por los siguientes rasgos: 1. Desequilibrio entre población y recursos; 2. Desequilibrios entre los sectores productivos; 3. Escasez de capital; 4. Recursos ociosos; 5. Comercialización deficiente; 6. Desequilibrios monetarios; 7. Dependencia económica respecto al exterior; 8. Peso de la tradición sobre la vida incipiente; 9. Desigualdades sociales, y 10. Dualismo. En resumen, 10 epígrafes que recogen las diversas facetas del subdesarrollo.
Sampedro ofrece una rica visión sobre la comprensión del subdesarrollo, con un lenguaje muy asequible para las personas interesadas en esta problemática.